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sábado, 15 de agosto de 2015

Hasta siempre Josengo LU5JMM

Un mail de Lucho LU5JCL a un lista de distribución que compartimos traía la triste noticia que en la mañana del sábado 8 de agosto de 2015 había fallecido José María Mazzoli, LU5JMM.

No conocí personalmente a Josengo (como lo llamaban sus amigos) y nunca cruzamos antenas. Pero me valieron los mails que crucé con Lucho LU5JCL para hacerme una idea de su persona y el amor incondicional a la radio que tenía. Esto me inspiró a escribir, hace ya casi cuatro años exactos, en este blog la entrada que titulé El sueño de José LU5JMM.

José obtuvo su licencia de radioaficionado el 10 de Enero de 2011 a los 56 años. A partir de entonces los colegas lo conocieron por su distintiva: LU5JMM.

Josengo dejó de transmitir. Ahora está en la "curuya", al lado del tata Dios, en la 147.345, la frecuencia de la "repe" de LU5JU Radioclub Concepción del Uruguay donde siempre estaba QRV.  La misma repetidora a la que le dedicó una milonga y la cual les dejo aquí como un modo de recordarlo.



Milonga de la Repetidora (de José María Mazzoli, LU5JMM)

A pedido del presidente una tarde conversando
Me salió solicitando unos versos pa' la "repe"
Y yo que no soy rogado tomé la pluma en mis manos
Y me puse a redactar la orden que me habían dado

El sistema es muy complicado, siempre hay que estar muy atento
Que te escuchen en Fray Bentos, El Tala o en Feliciano
O tal vez algún hermano que transite por la ruta
Y que no haya más "virtuta" pa' que salga bien el audio

La gente que la corrige y que calibra la antena
Baja, sube en escalera para llegar hasta ella
Analizan y hacen pruebas y cambian los conectores
Para que las estaciones hablen claro y sin problemas

Leito, Leo y Martín, Pablo, Lucho y además
El 9 Jota-Micke-Micke, el 4JLB, el 5JLC de la mano de don Néstor
Ellos siempre tan atentos para dar el QRV
Ellos siempre tan atentos para dar el QRV

A medida que me acuerdo los voy nombrando de a uno
Parece que sale uno de los pagos de Caseros
Es un hombre muy sereno que siempre sale bajito
Lo llaman el Gran Cachito al popular remisero
Lo llaman el Gran Cachito al popular remisero

Carlitos siempre modula pegadito a la morocha
Hace comidas sabrosas según dicen por la radio
Después de mirar el diario que chusmea en Internet
Lo llama el negro José para hacer los comentarios
Lo llama el negro José para hacer los comentarios

El 1JRB sale poco por la radio
Lo mismo que un tal don Carlos que habla solo el tan...
Por ahí pega los gritos el amigo Juan Andrés
Y me lo atiende el Rubén si no está bicicleteando 
Y me lo atiende el Rubén si no está bicicleteando

El hombre de la parrilla es el amigo Oscarcito
Que siempre sale bajito a charlar con los colegas
Se hace hermosa la rueda y se habla de muchas cosas
Pero hay una que es hermosa que es el calibrar la antena
Pero hay una que es hermosa que es el calibrar la antena

Y ahora misió cumplida con el pedido de Leo
Vaya un saludo sincero pa toda la Institución
Lo digo de corazón y sientance muy felices
Es para ustedes gurises, para toda Concepción
Es para ustedes gurises, para toda Concepción

Enlaces

El Sueño de José:
http://lw3esh.blogspot.com.ar/2011/08/el-sueno-de-jose-lu5jmm.html

Milonga de la Repetidora:
https://www.youtube.com/watch?v=wPV9vaqY4Cw

sábado, 30 de mayo de 2015

Espejo en el Cielo (Arthur C. Clarke)

Revolviendo entre los libros de mi biblioteca tuve la muy grata sorpresa de reencontrarme con El Mundo es Uno que el viejo y querido Arthur C. Clarke escribió en 1992. No recuerdo dónde lo compré. Seguramente, habrá sido en alguna de esas librerías de ofertas de las que abundan por las callecitas de Buenos Aires y por unos pocos pesos a fines de los años noventa.

Sus hojas estaban amarillas y en algunas encontré anotaciones mías en lápiz resaltando algún párrafo o incluso animándome a disentir con Clarke.

Para aquellos que no lo conocen, Arthur C. Clarke (1917-2008) fue un notable escritor y científico británico. Un visionario y un gran divulgador científico.

Arthur C. Clarke en 2005 (Wikipedia)
En Octubre de 1945 publica un artículo técnico llamado Extra-terrestrial Relays, en donde postula que con sólo 3 satélites ubicados a 35.787 km de la Tierra sobre el Ecuador se podría brindar telecomunicaciones a todo el planeta usándolos como repetidores. A esa distancia los satélites tendrían un período igual al de la rotación de Tierra sobre su propio eje. Esto es, los satélites se mantendrían estáticos respecto de la Tierra. Por eso a esa órbita se la conoce como órbita de Clarke, aunque desconcideradamente muchos la llaman simplemente órbita geoestacionaria.

Figura tomda de Extra-terrestrial Relays donde se resume
la idea de Clark de iluminar la Tierra con tres satélites.

Tuvieron que pasar 20 años de la publicación de sus predicciones para que, el 6 de Abril de 1965, se pusiera en órbita (en su órbita) el primer satélite comercial de telecomunicaciones: Intelsat I Early Bird.

Basándose en su novela El centinela, de 1948 y publicada originalmente en 1951 para la revista 10 Historias de Fantasía escribió en 1968 el guión de la mítica película 2001: Una Odisea en el Espacio de Stanley Kubrick. Luego de ver la película en el cine, disconforme con el argumento, lo cambió a la hora de publicar la novela del mismo nombre.

Luego vendría una serie de secuelas: 2010: Odisea dos (1982), 2061: Odisea tres (1987) y 3001: Odisea final (1996).

Hay mucho para escribir de Clarke, pero no es este el momento. Al menos no para mí.

En el libro El Mundo es Uno, Arthur C. Clarke explica con un exquisito gusto la historia de las comunicaciones, desde el telégrafo hasta las comunicaciones satelitales y la llegada de la fibra óptica transcontinental. Relatos hermosos, escritos con una narración que por momento roza con el humor (ácido).

Y mientras lo ojeaba y volvía a disfrutar de fragmentos de esos relatos me encontré con el capítulo 17, Espejo en el Cielo que es el que elegí para compartir con ustedes.

Espejo en el Cielo


La existencia de las ondas de radio fue descubierta por el gran físico matemático James Clerk Maxwell, mientras permanecía sentado en su estudio de Cambridge y escribía ecuaciones. Demostró teóricamente que cuando una corriente eléctrica oscila en un conductor, emite ondas que viajan por el espacio a la velocidad de la luz, y que de hecho sólo difieren de la luz al poseer longitudes de onda mucho más largas y por tanto promedios menores de vibración.

Maxwell no vivió para ver sus ecuaciones triunfalmente verificadas.

Murió en 1879 a la temprana edad de cuarenta y ocho años; ocho años más tarde, en una serie de experimentos clásicos, un joven científico alemán llamado Heinrich Hertz se convirtió en el primer hombre que generó y detectó las ondas que revolucionarían las comunicaciones y cambiarían las pautas de la cultura y la sociedad por todo el mundo.

Irónicamente, Hertz no creía que su  trabajo, por importante que fuera para la comprensión del universo físico, tuviera ninguna consecuencia práctica, y desdeñó específicamente que las ondas de radio  pudieran ser utilizadas para hacer señales. Este tipo de ceguera para los resultados de su propio trabajo no es extraño entre los físicos (ni entre otra gente). Lord Rutherford, el primer hombre en dividir el átomo y desentrañar su estructura, solía reírse ante los periodistas imaginativos que querían saber si la energía atómica sería dominada alguna vez. «Siempre tendremos que poner más energía en el átomo que la que sacaremos de él», declaraba categóricamente... y no vio cómo Hiroshima refutaba sus palabras por el mismo número de años que Maxwell se perdió la confirmación de Hertz.

No es corriente que un solo hombre domine un campo de tecnología importante y en rápido auge, pero durante treinta años Marconi fue el coloso de la radio. Apenas era un adolescente cuando consiguió transmitir ondas de radio a una distancia de un kilómetro cerca de Bologna, Italia, y dos años más tarde (en 1896) se trasladó a Inglaterra, donde llevó a cabo muchos de sus más famosos experimentos, con frecuencia en conexión con el servicio de comunicaciones británico.

Muy pronto se descubrió que el equipo emisor y receptor de radio podía ser sintonizado, de forma que podía escogerse la emisora que uno quería escuchar, e ignorar todas las demás. Nos parece algo tan obvio que nos cuesta trabajo advertir que alguien tuvo que descubrirlo; el crédito se debe a sir Oliver Lodge, quien demostró el principio en 1897.

Mientras nacía el siglo veinte, la radio (o «sin hilos», como la llamaba la mayoría de la gente) aumentó con rapidez su alcance, y en 1901 saltó el Atlántico. Tras colocar una antena receptora en una cometa en Newfoundland, Marconi pudo recibir señales en morse transmitidas desde Poldhu, Cornualles.

Apareció un misterio de primera clase. Si las ondas de radio se comportaban como la luz, no había forma de que pudieran sortear la curvatura de la Tierra. Un faro en Cornualles, no importaba cuán poderoso fuera, no podía ser visto más allá de una docena de kilómetros en el Atlántico; después de esa distancia sus rayos se perdían en el espacio, muy por encima de la curva descendente del mundo.

En 1902 Oliver Heaviside (y, simultáneamente, Kennelly en Estados Unidos) propusieron una explicación que parecía casi tan extravagante como los hechos. Sugirieron que, a una altura muy grande en la atmósfera, había una capa reflectante que devolvía las ondas de radio a la Tierra, impidiendo que escaparan al espacio. Como parecía muy improbable que la naturaleza fuera tan considerada con la industria de las comunicaciones, y también era difícil ver qué podría crear una capa con unas características tan peculiares, los científicos tardaron en aceptar esta explicación. Hasta 1924 (sólo dos meses antes de la muerte de Heaviside), Appleton y Barnett no demostraron concluyentemente que la atmósfera superior contenía no una capa reflectante, sino al menos dos. Hoy día miles de cohetes (y docenas de astronautas) han atravesado la ionosfera, y muchos de sus secretos han sido descubiertos.

Los primeros trabajadores de la radio fueron entorpecidos por dos serias deficiencias en su equipo: sus métodos para detectar las ondas eran muy insensibles y torpes, y no tenían medios para amplificar las señales cuando habían sido recibidas. La radio estaba aún en la etapa anterior al cristal. El primer logro importante se produjo en 1904, cuando Fleming inventó la válvula diódica, el antepasado primitivo de incontables millones de tubos de electrones. El nombre «válvula» era muy adecuado; el diodo permitía que las señales pasaran en una dirección, pero no en la otra. Convertía las ondas de radio en señales audibles, pero no podía ampliarlas.

Ese paso esencial se dio en 1907, con el invento del triodo por parte de De Forest. Administrando los débiles impulsos a un entramado de cables estratégicamente situados dentro del diodo de Fleming, De Forest hizo el importantísimo descubrimiento de que era posible amplificar las señales de forma casi ilimitada. El triodo provocó la era electrónica, y fue por tanto uno de los auténticos inventos de la historia que crean época, comparable sólo con el transistor de medio siglo más tarde. En el campo de las comunicaciones, donde recibió su primer uso, el triodo y sus más complejos sucesores dieron a la radio la herramienta básica necesaria para su rápido desarrollo. Una vez descubierto el método para amplificar corrientes eléctricas débiles y variadas, ejércitos de hábiles ingenieros, con Marconi al frente, elaboraron el resto de la tecnología de la radio y construyeron la industria de más rápida expansión que ha visto el mundo.

Los primeros experimentadores, después de recuperarse de su sorpresa al descubrir que las ondas de radio podían curvarse alrededor de la Tierra, investigaron con rapidez las leyes que controlan su propagación. Descubrieron que cuanto más larga era la onda, mayor era la distancia a la que podía ser recibida; para sus experimentos transatlánticos, Marconi utilizó ondas de 1 km de longitud. Estas ondas largas necesitaban por tanto enormes sistemas de antenas para su emisión y recepción, y una estación de radio de onda larga era una visión impresionante, con una serie de torres de 100 m de alto y cubriendo varios kilómetros cuadrados de terreno. Hasta los años veinte, estas inmensas instalaciones parecieron ser el único medio de establecer circuitos de radio alrededor del mundo. Las ondas cortas, al no servir más que para las comunicaciones locales, se dejaron para los experimentadores aficionados o «hams», que las aceptaron a regañadientes, protestando por la injusticia de su tratamiento. No lo sabían, pero eran como los indios de Oklahoma que eran timados con un pedazo de desierto que nadie quería y que por casualidad estaba empapado en petróleo.

A principios de los años veinte, los operadores aficionados hicieron un descubrimiento que hizo que los gobiernos y firmas de comunicaciones volvieran rápidamente al campo de la onda corta. Los primeros tests de estas ondas habían demostrado que su alcance era muy limitado, y también variable: desaparecían a unas pocas docenas de kilómetros del transmisor. Lo que nadie había imaginado era que volvían a producirse, a menudo de forma fuerte y clara, a miles de kilómetros de distancia, después de haber sido reflejadas en la ionosfera.

No es sorprendente que se tardara aún un tiempo en descubrir esto. Después de todo, si se ejecutaban las pruebas entre, digamos, Nueva York y Washington, nadie se habría molestado en colocar receptores adicionales en Groenlandia y Perú por si las señales pudieran ser detectadas allí casualmente. La inesperada pauta de la recepción de la onda corta no vio la luz hasta que el mundo quedó cubierto de entusiastas aficionados investigando el espectro de radio y tratando de batir los récords de distancia de los demás.

En 1924 Marconi, con gran valor técnico y comercial, decidió explotar las posibilidades de las ondas  cortas. En esa época los enlaces de radio de larga distancia empleaban ondas de 5 a 10 km de longitud, generadas con niveles de energía muy altos y emitidas desde enormes y caros sistemas de antenas.

Marconi creía que podrían obtenerse resultados mucho mejores y más baratos usando ondas un millar de veces más cortas: metros, en vez de kilómetros.

El resto del mundo se mostró escéptico; aunque las ondas cortas podían ser recibidas a grandes distancias, la recepción era errática y al parecer impredecible. Marconi esperaba superar esto usando sistemas de rayos, de forma que la mayor parte de la energía se enviaba en la dirección deseada y no se emitía por todo el espacio. Esto sólo se podía hacer de forma económica con las antenas relativamente pequeñas que hacían posible el uso de la onda corta; los intentos para hacer antenas direccionales en las ondas largas tuvieron por resultado sistemas de hasta 15 km de largo, y con pobre eficacia.

La apuesta de Marconi tuvo un brillante éxito, y durante el período 1927-28 Gran Bretaña quedó enlazada por onda corta con Canadá, la India, Suráfrica y Australia. El nuevo servicio de radio era tan eficaz, de hecho, que se convirtió en una seria amenaza para los cables submarinos existentes. En 1928, por tanto, los intereses británicos en radio y cables se fundieron en un solo cuerpo (Cable and Wireless Ltd), que durante medio siglo dominó las comunicaciones internacionales. C & W fue un típico compromiso inglés entre la industria privada y el control estatal. El gobierno estaba representado en la dirección de la compañía, y tenía derecho a apropiarse de ella en tiempo de guerra. Es un considerable tributo a la compañía que este derecho no fuera ejercitado en el período 1939-1945.

Ya hemos mencionado que Marconi superó al Atlántico en 1901, cuando la letra S (punto punto punto) fue transmitida desde Cornualles a Newfoundland. La voz humana no hizo el mismo viaje hasta 1915, esta vez en dirección opuesta. Después de una larga serie de experimentos con el transmisor de la estación naval de Estados Unidos en Arlington, la compañía telegráfica y radiofónica norteamericana detectó habla inteligible a través de un receptor situado en lo alto de la Torre Eiffel. Los experimentos fueron llevados a cabo con dificultades, pues la Torre Eiffel era el centro del sistema de comunicaciones del ejército francés y la antena sólo podía ser utilizada durante un intervalo de diez minutos a primeras horas de la mañana. Tras varios meses de paciente espera y ajuste del aparato, se detectaron palabras ocasionales, y la primera frase completa se recibió a las 5.37 de la mañana del 23 de octubre de 1915. Por cierto, las palabras que encendieron los ánimos de tantos millones de personas al otro lado del Atlántico fueron: «¡Hola, Shreeve! ¿Cómo está el tiempo esta mañana?»

El primer servicio comercial radiotelefónico entre Nueva York y Londres se inauguró en febrero de 1927, usando una longitud de onda de unos 6.000 m.

Esto fue sesenta y un años después del establecimiento de los cables submarinos, y cincuenta y uno después de la invención del teléfono. Desde esa fecha hasta el tendido del primer cable telefónico submarino en 1956, la radio fue el único medio de hablar a través del Atlántico.

Por desgracia, no era un medio completamente fiable. Aunque se hicieron grandes mejoras en receptores y transmisores, nada pudo hacerse respecto al tercer eslabón de la cadena: la ionosfera. Cuando las condiciones eran buenas, la transmisión transatlántica era de calidad excelente, con pocas distorsiones o interferencias.

Pero con demasiada frecuencia los rayos radiados detectaban ruidos peculiares, como los sonidos de sartenes cósmicas. Por lo normal sólo eran molestos, pero a veces podían anular la señal. Podía haber períodos de horas, o incluso días, en que la radio-telefonía era imposible, y los retrasos resultantes eran irritantes y caros para los usuarios. El servicio telefónico transatlántico estaba en la misma posición que las primeras líneas aéreas: nunca se podía garantizar su funcionamiento, todo dependía del tiempo. En este caso, sin embargo, el tiempo no era algo que concerniese a los primeros pocos kilómetros de la atmósfera, sino a los últimos centenares.

El estudio de la ionosfera es una de las ramas más complicadas de la ciencia moderna, así como una de las más importantes desde el punto de vista práctico y desde la luz que arroja al universo que nos rodea. Examinarla con detalle nos llevaría muy lejos, incluso más allá de los generosos límites de divagación fijados para este libro, aunque es necesario decir algo sobre las causas e idiosincrasia de la ionosfera para comprender por qué, después de una batalla de treinta años, los ingenieros telefónicos  abandonaron la atmósfera superior y regresaron a las profundidades del mar.

La ionosfera no es una estructura sencilla ni estable: consta de tres capas principales, la más baja (la capa E) de unos 125 km, las más altas (F y F2), oscilando entre los 250 y 400 km. Los nombres E y F, por cierto, los puso Appleton, quien fue el primero en descubrir que había más de una capa.
Con encomiable previsión empezó por la letra E por si aparecían nuevas capas más cerca del suelo... como de hecho ha sucedido.

Ahora sabemos que el agente principal en la producción de esas capas es el flujo de luz ultravioleta del Sol al atravesar la atmósfera de la Tierra. Ésta se considera por lo general como algo positivo, y lo es... en dosis pequeñas y débiles. Los crudos rayos del sol, sin embargo, destruirían toda la vida terrestre en cuestión de minutos si alcanzaran la superficie de la Tierra; por fortuna para nosotros, son filtrados muchos kilómetros por encima de nuestras cabezas. Como producto residual de este proceso de filtración electrificarían (ionizarían) la atmósfera, gastando su energía en arrancar electrones de los  espaciados átomos de oxígeno y nitrógeno que encuentran (*). El aire que es electrificado lo suficiente refleja (o, más adecuadamente, refracta) las ondas de radio, igual que el aire bajo condiciones adecuadas de temperatura refleja las ondas de luz produciendo espejismos.

Ya que la ionosfera es mantenida por la luz del sol, cambia de forma natural en densidad y altitud entre el día y la noche, el verano y el invierno. Es posible permitir para este efecto una considerable extensión, variando la longitud de onda empleada, pero hay límites más allá de los cuales no sirven de nada los trucos técnicos.

Como en la atmósfera inferior, el Sol es a la vez el creador y el distribuidor del clima. Mantiene la ionosfera, pero a veces la hace pedazos con estallidos de intensa radiación ultravioleta que emergen de explosiones violentas en la superficie solar. Algunos de estos estallidos están relacionados con las manchas solares, que varían de frecuencia en un ciclo de once años, de forma que en un momento la cara del Sol puede estar moteada con oscuros remolinos muchas veces superiores en tamaño a la Tierra, mientras que en otro puede estar carente de marcas por completo. Es en los momentos de mayor actividad solar cuando la ionosfera es más perturbada, y la comunicación por radio alterada.
Por tanto, podemos considerar la ionosfera como un espejo que engloba la Tierra y que late con los días y las estaciones, que rara vez es liso ni refleja a la perfección, y que a veces queda tan hecho añicos que puede tardar horas o días en reformarse. Un espejo semejante no sería muy satisfactorio para el uso ordinario, y es sorprendente que los ingenieros de radio hayan podido sacar tanto provecho de su existencia.

Pero antes de que abandonemos las cumbres borrascosas de la ionosfera y regresemos a la silenciosa calma del lecho marino, recordemos una deuda inconmensurable que la civilización debe a los científicos que sondearon estas capas electrificadas. En 1925, Merle A. Tuve y Gregory Breit, trabajando en el Laboratorio de Investigación Naval cerca de Washington, desarrollaron una técnica pulsante que daba medidas directas de la altura de la ionosfera sobre el terreno calculando el tiempo que el eco de las ondas de radio tardaba en regresar a la Tierra. Esto, como es natural, fue la base del radar, el arma que ganó la Batalla de Inglaterra y, más tarde, la Batalla del Atlántico. Sin el radar, fruto de los trabajos pioneros de sir Robert Watson Watt y un puñado de colaboradores a finales de los años treinta, la Luftwaffe habría destruido la Royal Air Force, mucho más pequeña, la invasión de Gran Bretaña habría continuado, y hoy viviríamos en un mundo muy distinto.

Comparados con el radar, avances como los cohetes, la propulsión a chorro e incluso la energía atómica tuvieron poco efecto en el avance o el resultado de la Segunda Guerra Mundial. Y el radar evolucionó directamente del método de pulso-y-eco para sondear la atmósfera, esa capa remota e invisible cuya propia existencia era todavía desconocida hace sólo una generación.

Todavía hay idiotas que insisten en preguntar qué utilidad tiene la investigación científica pura. Nada podría haber parecido más apartado de la vida cotidiana que los intentos de medir la densidad  electrónica a una altura de 100 km en el cielo. Sin embargo, de este trabajo surgió el arma decisiva que ganó la mayor de las guerras, y cambió el curso de la historia.

(*) Poco imaginaba yo que, unos treinta años después de que estas palabras fueran escritas, este oscuro fragmento de electroquímica aparecería en los titulares de todo el mundo gracias al «agujero de la capa de ozono». (N. del A.)


Arthur Clarke, El Mundo es Uno, 1992

domingo, 27 de abril de 2014

8 buenas razones para no salir al aire

Hace algún tiempo encontré por casualidad en el sitio Morse Code (CW) Radio Center de NW7US una nota donde se resume en ocho puntos las excusas más frecuentes por las cuales muchos no salimos al aire en CW.

Como me pareció motivador el texto me decidí a escribirle a Milt, K4OSO, autor de dicha nota, para que me permitiera traducirlo al español y poder compartirlo en este blog. Por supuesto, accedió a mi pedido contento de poder ampliar el poder de convencimiento de su trabajo.

Así fue que comenzamos con el intercambio de una serie de e-mails con el fin de poder ajustar de manera precisa mi traducción y respetar las ideas su artículo.

Me comentó que su mujer lo llama cariñosamente bear, oso en inglés. Por eso, como Milt sabe un poco de español, decidió elegir OSO para completar su distintiva. Además, consiguió un indicativo con muy buena sonoridad para CW.

El artículo originalmente se llamó simplemente 8 razones para no salir al aire pero, por alguna razón que Milt desconoce, se transformó con el tiempo en este que da nombre a la presente entrada.

Bien, los dejo con las 8 buenas razones para NO salir al aire y aprovecho para agradecerle a Milt la deferencia de permitirme compartirlo con todos ustedes:

1. NO PUEDO COPIAR BIEN. Las habilidades para copiar mejoran con el tiempo y la práctica. Los nervios son sin duda un factor importante al principio. La respuesta a los nervios es la exposición. Salga al aire y practique esas habilidades. Después de todo, no está recibiendo vectores para una cirugía de exploración cerebral, son sólo cosas divertidas. ¿Qué pasa si pierde algo? ¿Eh?


2. COMETO ERRORES EN EL ENVÍO. ¿A quién le importa? ¡Todo el mundo lo hace! Si usted me muestra a un operador que trabaja en CW de manera impecable, me comeré mi sombrero. Incluso los operadores que utilizan teclados cometen errores. Es lo que usted hace cuando comete un error lo que mide a un operador. Un buen operador corrige sus errores. Cuando se escurren errores se deja al otro tipo adivinando.


3. MI CW ES MUY LENTO. ¡La precisión trasciende a la velocidad! La precisión es absoluta, mientras que la velocidad se incrementará o mejorará con el tiempo. Lo que uno no quiere es recibir a muy alta velocidad de manera deficiente. Rápido y pobre son una pareja horrible. Practique transmitiendo en forma correcta a una velocidad que sea cómoda para usted. Cometerá errores, sólo corríjalos y siga adelante.


4. ME PIERDO EN LOS QSOs. Como muchos han sugerido, escribiendo las partes de un intercambio/QSO típico estará en mejores condiciones durante un QSO.
Me sorprende como sólo unos pocos operadores dicen que la ortografía en el aire es un problema. Muchas veces, cuando estamos tratando de deletrear una palabra, tenemos un problema y llega a ser confuso. La ortografía nos frena y nos hace tropezar en muchas situaciones durante un QSO. Cuando uno practica fuera del aire, está bien usar una hoja con anotaciones, pero me parece mucho más útil trabajar como durante un QSO. Practíquelo sacándolo fuera de su cabeza. Ya se acostumbrará a enviar el fruto de la casualidad y su ortografía mejorará enormemente.

Si su objetivo es llegar a hacer comunicados largos (1), mantenga sus cambios cortos en un principio. No intente decir demasiado en un cambio. De esta manera, le dará tiempo para pensar que va a decir a continuación, y también ralentizará la velocidad del otro operador. Eso hará que sus transmisiones sean más fáciles de copiar. Conserve la informalidad y no deje que se convierta en un trabajo duro.

5. MIS MANOS TRANSPIRAN. Mantenga una toalla de mano en su escritorio de trabajo. Mis manos transpiraban en mi primera cita también pero eso no me detuvo. ¡Recuerde que nadie puede verlo! Intente FINJIR que está tranquilo como un pepino. Piense en usted mismo como un operador que se hace cargo y que puede manejar cualquier situación. Como piensa un operador, así debería ser en el aire.

Una actividad en particular que mejoró mi confianza y habilidad para manejar la mayoría de las situaciones fue aprendiendo el manejo del tráfico en la red Maryland Slow (2). La velocidad de la red era de un máximo de 10 ppm (y flexible), los instructores eran pacientes y considerados. Ese entrenamiento me dio la confianza que necesitaba desesperadamente. Ahora soy un Instructor y Estación de Control de Red (NT: Net Control Station, NCS) en dicha red y veo la transformación de los nuevos ops que transmiten a los tanteos e inseguros a operadores que serían bienvenidos en la NTS (3) a través del país. Es fácil, sin dolor y se avanza al propio ritmo del operador. Incluso si no se convierte en un controlador de tráfico activo, la formación tiene un valor incalculable para el aprendizaje en prácticas operativas generales.

6. LA GENTE PENSARÁ MAL DE MI. ¡¡¡Tonterías!! Todo el mundo espera que los operadores de CW nuevos y/o sin experiencia sean ser algo titubeantes, que cometan algunos errores y que pierdan algún cambio. Lo esperan porque ELLOS ACTUARON DE LA MISMA MANERA CUANDO FUERON NUEVOS/INEXPERIMENTADOS. Algunos OPs bien intencionados, en un intento de calmar al nuevo OP dirá, "Oh, nadie se dará cuenta de tus errores" ¡Tonterías! Por supuesto que lo notarán! Tendrían que ser idiotas para no hacerlo. PERO, nadie se preocupa por sus errores. Este es un hobby, una forma de entretenerse. Será divertido si deja de sufrirlo. La cantidad de diversión que consigue en CW es inversamente proporcional a la cantidad en que se preocupa por esto.


7. LO HARÉ CUANDO LO HAGA MEJOR. Está bien si le gusta perder el tiempo procrastinando. "Él iba a salir al aire mañana" sería un desafortunado epitafio. "Él realmente disfrutó su hobby de radio aficionado y su CW" es mucho mejor. Yo esperé hasta que tuve más de 60 para finalmente iniciarme como radio aficionado. A menudo pienso cuánto más divertido podría haber sido a lo largo de los años si terminaba mordiendo la bala (4) y me zambullía. Ahora estoy tratando de recuperar el tiempo perdido. Pero todos sabemos que eso es imposible.

8. TENGO PROBLEMAS CON TAL O CUAL TIPO DE MANIPULADOR. Ok... use cualquiera con el que esté cómodo y desarrolle sus habilidades con los otros a su propio ritmo. Haga lo que haga, no intente pulsar su puño en un manipulador que lo frustre. Aprendiendo nuevas habilidades, mientras no sea fácil, debería ser divertido. Mida sus progresos en pequeñas cantidades. No fije sus objetivos demasiado lejos. Debería ser capáz de ver sus progresos. Si su objetivo es mejorar la velocidad, pruebe de a una palabra por minuto durante un tiempo. No trate de ir de 5 ppm a 10 ppm. ¡Está duplicando su velocidad! Sería como si yo tratara de pasar de 35 ppm a 70 ppm. Nunca sucede, vaya de 5 a 6. Entonces pase a 7, y así sucesivamente.

73, Milt K4OSO


Notas de LW3ESH:

(1) Ragchewing: Es un término usado normalmente para denominar un cambio de 30 minutos de conversación.

(2) The Maryland Slow Net (MSN): Es una red de tráfico y capacitación en CW patrocinado por el  Anne Arundel Radio Club (AARC).

(3) National Traffic System (NTS): Es una red patrocinada por la ARRL con el propósito de intercambiar mensajes durante desastres u otras emergencias.

(4) Bite the bullet: Expresión que significa aceptar una dificultad inevitable y soportar el dolor con fortaleza. Esta expresióm proviene de cuando a los soldados, a falta de anestésicos efectivos, se les daba una bala para que muerdan como ayuda a soportar el dolor.





domingo, 13 de octubre de 2013

La Serenata CQ

Buscando vaya a saber que cosa por la web fui a dar con una canción llamada CQ Serenade. Pronto descubrí que era algo más que la música de fondo elegida por muchos colegas radioaficionados para ambientar sus sitios web.

La canción es un souvenir, un recuerdo de otra época donde la radio cumplía un rol muy importante en la sociedad.

Los datos que voy encontrando son contradictorios, recuerdos borrosos de entonces.

Maurice Durieux había nacido en Courbevoie, Francia el 3 de diciembre de 1907 pero en 1911 emigró a Montreal, Canadá. Tiempo más tarde comenzó a estudiar violín con su hermano mayor André.

En 1924 comenzó su carrera en la estación de radio CHYC y fue solista y director de orquesta para varios porgramas musicales para la CBC. Hizo su paso también por varias orquestas populares canadienses como la de Howard Fogg y Benny Chaskelso.

En 1930 fue uno de los miembros fundadores de la Orquesta de Montreal y fue el segundo violín en el Durieux String Quartet, que fue iniciado por su hemano y donde participó por dos años.

A principios de 1940 Maurice dirigió la orquesta del Montreal Press Club y acompañó a Muriel Millard en canciones que grabó la popular cantante para la RCA Victor.

Mientras crecía su fama como arreglador, violinista y director en Canadá también supo hacerse un tiempo para dedicarse a la radioafición. Su distintiva era VE2QS.

Cuando trabajaba como director de orquesta en Radio Canadá unió sus dos pasiones componiendo CQ Serenade junto a F9KT.

Se grabó en Montreal alrededor de 1951 una versión en francés cantada por Raymond Girerd e interpretada por Maurice VE2QS y su orquesta.

 Raymond Girerd

Además, se grabó una versión en inglés, tal vez la que alcanzó mayor popularidad, la cual fue escrita por Maurice VE2QS y Georges Brewer, VE2BR e interpretada por una jóven promesa canadiense llamada Joyce Hahn.

Joyce Hahn


Ambas versiones estuvieron disponibles en discos de 45 RPM bajo un supuesto sello llamado QSO Records.



En una lado del disco se encontraba la versión en inglés o en francés y en el otro una versión instrumental, interpretada como siempre por Maurice Durieux VE2QS y su Orquesta:

Para aquellos colegas que saben de música aquí podrán descargar la partitura de CQ Serenade.

La canción de a poco fue adoptada por los radioaficionados de todo el mundo como un estandarte o, simplemente, como un ícono. Hoy, como la descubrí yo, inunda los sitios personales de cientos de radioaficionados.
Stanley J Briggs K8SB cuenta que a mediados de los años 50 tenía el disco de CQ Serenade. Por entonces, trabajaba en la WKLZ, una pequeña estación AM de 500 W de potencia que solo transmitía durante el día desde Kalamazoo, Míchigan. Una de sus responsabilidades era ir a la estación una vez al mes después de media noche y poner al aire al transmisor para realizar mediciones de frecuencia.

Durante las mediciones Stanley podía pasar el anuncio de la estación o incluso música para que el consultor pudiera encontrar la transmisión y medir su frecuencia.

Una noche pasó ambos lados del disco de CQ Serenade. A los pocos días su jefe le preguntó que había hecho aquella noche ya que habían llegado unas 10 o 12 QSLs de radioaficionados de todo el país a raíz de aquella transmisión.

Maurice Durieux falleció el 11 de noviembre de 1976.

¿Habrá imaginado Maurice VE2QS alguna vez que aquella simple canción iba a trascender en el tiempo de esta manera?

viernes, 9 de diciembre de 2011

Un año de radioaficionado... del 3° mundo

El 2 de Diciembre de 2010 me enteraba por correo electrónico, gracias a un compañero del curso de radio aficionado, que nuestras distintivas estaban ya cargadas en el sitio de la CNC (Comisión Nacional de Comunicaciones, organismo público que en Argentina regula las telecomunicaciones y nuestra actividad).

Busqué mi nombre en el buscador del sitio y en efecto, ahí encontré mi distintiva: LW3ESH. Lima Whisky Tres Eco Sierra Hotel. No sonaba mal.

Al día siguiente, ya con mi licencia, disposición y el libro de guardia rubricado, conseguí mi primer QSO. El afortunado fue Cristian LW2DJA, uno de mis tutores en el curso. Con mi handy en 2 metros éste era sólo un contacto local pero tenía la emoción de haber conseguido el mejor de los DX y difícilmente lo olvidaré.

Fig. 1. Confirmación de mi primer QSO.

A partir de ese momento, con mi estación siempre en mejora, intenté disfrutar cada momento que le dedicaba a la radio. Y a un año de obtener la camiseta propia hice esta especie de balance de lo hecho hasta aquí y que dejo a consideración de todos ustedes.

Según consta en mi libro de guardia, en el período del 3 de Diciembre de 2010 al 3 de Diciembre de 2011 conseguí un total de 491 contactos. Creo que es un muy buen número para alguien que se inicia en la radio afición.

De estos 491 contactos, 171 (34,83 %) fueron realizados en SSB en la banda de 80 metros y sólo 28 (5,7 %) en FM en banda de 2 metros. Los restantes 292 (59,47 %) fueron en modos digitales en 80, 40 o 10 metros.

Mi primer contacto en digitales fue el 2 de Abril de 2011 con LU1XA, Radio Club Río Gallegos, en modo BPSK31 en 10 metros.

Fig. 2. QSL de mi primer QSO en modos digitales (PSK31)

Fig. 3. Reverso de la QSL de mi primer QSO en modos digitales (PSK31)

A partir de entonces quedaría atrapado por los modos digitales, como lo muestran los números. De los 292 QSOs en digitales, 232 (79,4 %) fueron en PSK31, 38 (13 %) en JT65A, 10 (3,5 %) en PSK63, 8 (2,7 %) en RTTY y sólo 4 (1,4 %) en PSK125.

Comencé con una sencilla interfaz que constaba de dos transformadores de audio para aislar la computadora de la radio, recuperados de dos viejos módems, y un DB-9 con un optoacoplador en su interior para el manejo del PTT.

Hace unos meses atrás se la regalé a Javier LU7GFH con la cual pude iniciarlo en modos digitales. Mientras, yo terminaba una nueva interfaz con CAT y con la posibilidad de conmutar entre el audio proveniente de la computadora o del micrófono.
Fig. 4. Mi primer tarjeta QSL.

En cuanto a las confirmaciones recibidas, según lo que me dicen otros colegas, tengo que considerarme un afortunado: de los 491 contactos en el período, 181 (36,86 %) fue mediante tarjetas QSL. Suerte de principiante que le dicen.


Por otro lado,  165 (33,6 %) fueron vía eQSL, 85 (17,31 %) via LoTW y 1 QSL digital que llegó por e-mail.

Esto es un total 432 QSLs (87,98 %), quedando sin confirmar 59 contactos. Lo triste de los no confirmados es que la mayoría son de colegas Argentinos. Peor aún, muchos de estos son con radio clubes en prácticas operativas. De 5 contactos hechos con aspirantes en prácticas operativas sólo obtuve una confirmación.

Luego de esta especie de balance, que para mi ha sido muy positivo, me planteo mi futuro en la radio.

Sin lugar a dudas, CW es el modo todavía pendiente. Me ha faltado coraje pero más que nada práctica para lanzarme. Mi mente se pierde fácilmente luego de algunos minutos de escucha de algún QSO, aún en baja velocidad. Actualmente estoy practicando para poder comenzar con CW sin morir en el intento.

Durante este año hice mucha escucha de satélites, especialmente del recientemente difunto AO-51 con mi handy. Pero nunca pude activar el repetidor. Por supuesto, era un problema de las antenas portátiles que estuve utilizando. Creo que mi error (o virtud) es que busco una antena que pueda ser fácilmente transportable para trabajar con satélites. He probado unas cuantas pero ninguna me ha convencido. Ahora esto finalizando de armar una que, si logro cazar algún pajarito, les mostraré de que se trata.

No he participado aún en concursos, salvo mi presencia en el Open Season Party 2011 donde salí primero en mi país... donde sólo competíamos dos argentinos. Ya comenté esta experiencia aquí sobre esta experiencia. En este año nuevo que se aproxima intentaré vivir la experiencia de vivir un concurso.

Espero que en un próximo balance tenga logros interesantes para mostrar que he crecido en la radio afición.

martes, 16 de agosto de 2011

El sueño de José LU5JMM

Ya de gurí, José Mazzoli estaba hechizado con la radio. Por la noche su mente viajaba como una onda electromagnética con propagación propicia. Desde su casa en Colón, Entre Ríos, se elevaba sobre el río Uruguay, rebotaba en la ionosfera y soñaba conseguir un QSO con algún ruso del otro lado del charco. Quería ser radio aficionado.
Me presento en sociedad
no soy cantor ni poeta
Tampoco soy un atleta
y menos compositor.

Tan solo soy escritor
y escribo lo que yo siento
lo que llega a mi pensamiento
y presiente mi corazón.
Una poliomielitis le cerró la banda temprano y lo dejó en silla de ruedas. Sin embargo, el paso de la enfermedad por su vida no le cercenó la posibilidad de seguir soñando.
A veces me pongo a pensar
y en un tema me detengo
que lindo es tener lo que tengo
a fuerza de voluntad.

Andar siempre con la verdad
es algo que me enseñaron
y si en algo me he equivocado
perdón pido a la sociedad.
En 2010 dos amigos de José, LU5JNC Nestor y LU3JCG Carlos, lo presentan a la Comisión del Radio Club Concepción del Uruguay LU5JU. Allí lo invitaron a hacer el curso de radio aficionado. Y José aceptó.
Solo me gusta escribir
y llegar con lo que escribo
hasta el corazón de un amigo
que me esté necesitando.

Siempre estoy aconsejando
que no hay que tener vergüenza
vergüenza no es el pedir
vergüenza es estar robando.
No le fue fácil, como no le fue tampoco para el resto de los aspirantes. Pero con fuerza de voluntad y esfuerzo supo aprovechar esa oportunidad que se le presentaba.

Semana a semana fue asimilando el siempre difícil de digerir código morse, las leyes básicas que rigen la electricidad y la electrónica y la controvertida reglamentación que regulan la actividad en Argentina. Aprendió a controlar la cadencia de la voz en cada nuevo contacto de sus prácticas operativas cuando los nervios le cerraban la garganta.

El 11 de Diciembre de 2010 finalizó con las prácticas operativas. Unas semanas después rindió el examen sin sobresaltos y el 10 de Enero de 2011 a los 56 años recibió su licencia. A partir de entonces los colegas lo conocen por su distintiva: LU5JMM.
Ahora ya me despido
no confundan la tonada
Hago una simple llamada
para el que esté en LA CURUYA.
Y si algún colega escucha
y me quiere contestar
soy el 5 JOTA MAY MAY
Desde Colón Entre Ríos
para todos los amigos
pa' lo que gusten mandar!
Entre el Viernes 20 al Domingo 22 de Mayo de 2011 se llevó a cabo el Fin de Semana Internacional de los Museos. El Radio Club Concepción del Uruguay se hizo presente transmitiendo desde el Palacio San José, MU002J. Luego de modular todo el día los presentes pararon para la obligada recarga de batería. José aprovechó entonces la ocasión para agradecerle al radio club que le permitió conseguir la camiseta, la Cinco-Jota-May-May.

Sacó un papel del bolsillo y con un seña le indicó a Rubén CX9IB que comenzara con los acordes en la guitarra de Mis Harapos, canción que cantaba Antonio Tormo en la década de los '50s. Y sobre esa base musical se animó a cantar Mi sueño, unas glosas escritas por él.

Por suerte, alguien registró ese momento:


Linda manera de agradecer y de demostrar el amor por la radio afición. Lindo ejemplo de humildad y sencillez, especialmente para aquellos que creen que van por la vida subidos a los hombros de un gigante.

Llegué al video y a parte de la historia gracias a un mail de Luciano "Lucho" LU5JCL que envió hace unas semanas a un grupo al que pertenecemos. Después de emocionarme hasta el borde de las lágrimas, le escribí para que me consiguiera la letra de la canción porque en el video no podía descifrar algunas partes. Me prometió que la iba a conseguir. Y la consiguió, junto con las glosas que acompañan este relato, que también pertenecen a José.

Desde aquí le agradezco a Lucho LU5JCL por la buena voluntad y al Radio Club Concepción del Uruguay LU5JU por ayudar a José en conseguir este logro. Y por supuesto, a José LU5JMM por resumir en una canción tanto sentimiento.


Mi sueño (De José Mazzoli, LU5JMM)
Cuando escucho por la radio
que me llaman por mi nombre
si repiten el llamado
con gusto contestaré.

El llamado de un amigo
la llamada de un hermano
si me llama algún colega
le daremos el QRV.

En el curso me enseñaron
que hay que ser muy respetuoso
no olvidarse el distintivo
y prestar mucha atención.

Y al hacer algún contacto
recabar todos los datos
y antes de que se te olvide
agradecer el QSO.

Estudiando y practicando
llegué a la operativa
Era algo que en la vida
que en la vida yo anhelé.

Y esperando el gran examen
y obtener mi QRZ
o sea la camiseta
con la cual tanto soñé.

Hoy estoy agradecido
a ese grupo Uruguayense
que han hecho de un Colonense
entre ustedes uno más.

Sin mirar impedimentos
ni valores ni motivos
y dejar en el olvido
toda la desigualdad.

Y ahora estoy en retirada
los saludo con cariño
a ese gran grupo de amigos
de la hermosa Concepción.

Este corazón herido
hoy está recuperado
soy un Radio Aficionado
y con el mundo puedo hablar.


viernes, 15 de julio de 2011

LU1ZI - Baliza Potter (ARLHS SSI-003)

Finalmente el 6 de Julio de 2011 llegó la QSL que más esperaba, la correspondiente a la activación de la de la Baliza Potter (ARLHS SSI-003). Esta baliza se encuentra en la Caleta Potter, junto a la Base Científica Jubany, en la Isla Rey Jorge en el archipiélago de las Shetland del Sur, sector Antártico Argentino.


La activación se llevó a cabo con el indicativo LU1ZI correspondiente a dicha Base Antártica.

Tiene un valor muy especial esta tarjeta. Este fue mi primer QSO con una base en la Antártida y la primer baliza que contactaba como radioaficionado. Como si fuera poco para un novicio, fue mi primer pile-up al que me enfrenté.

Según mi libro de guardia, este fue mi contacto número 19 y el noveno con un dipolo acortado con bobinas que aún estaba probando.

Fig. 1. QSL vista de frente.

Fig. 2. QSL vista del reverso.

Unos días después, repetí el contacto con Amadeo (el operador de LU1ZI). Lo necesitaba como para convencerme que era cierto, que mi estación era capaz de llegar allí donde está la tortuga que sostiene al mundo.

martes, 5 de julio de 2011

De LU4AAO QRM Belgrano

El sábado 2 de Julio de 2011 fui de conocer el Radio Club QRM Belgrano, LU4AAO. Tenía que ir a buscar el Certificado Permanente a cinco contactos que emite esta institución, válido para el ascenso de categoría en mi país. Así que me valí de esa escusa para ir de visita.

Enseguida identifiqué a Beatríz (LU1BDB), la voz de los boletines que se emiten desde LU4AAO semanalmente en 80 y 2 metros. Ella es también mi primer YL contactada (el 22 de Febrero de 2011).

Tampoco me fue difícil reconocer a Juan Ignacio, futuro LU (o LW, lo mismo da) quién contacté mientras él realizaba una práctica operativa hacía unas semanas atrás en este Radio Club. Con sólo 12 años tiene una soltura ante el MIC que sorprende.

Conocí también a Jorge (LU7EBO), con cuya estación conseguí mi primer QSO en RTTY. Aproveché a contarle que aquella vez se me colgó la netbook mientras establecíamos el contacto y que lo finalicé a duras penas. Descubrí que Jorge, como yo, usa fldigi para la mayoría de los digimodos y el cual es software libre y está disponible para Window$ y Linux. Y me dio una par de consejos para SSTV, un modo digital que aún no he incursionado.

En la terraza, en el día más frío de lo que iba del año, Roberto (LU7ART) me explicó la operatoria para hacer un QSO usando un satélite. Como un chamán en extraño ritual, comenzó a describir leves y precisos movimientos con su antena directiva hacia un punto en el horizonte, justo a la hora indicada de pasada del satélite. No tuvo suerte aquel día, no pudo conseguir alcanzarlo. Pero aprendí el rito y espero repetirlo pronto en mi QTH.

Me despedí de los colegas (y ahora amigos) con afecto, prometiendo volver o contactarnos. Me fui con un montón de conocimientos, consejos y amigos a cuesta. Y por supuesto, el Certificado que había ido a buscar.

Fig. 1. Certificado Permanente a cinco contactos de LU4AAO RC QRM Belgrano.

La tarde se hacía nochecita, cubriendo el aire con un manto frío y partículas de cenizas volcánicas en suspensión. La primera bocanada de aire que tomé en la esquina de Trinvirato y Manuela Pedraza me recordó que mi estado, luego de varios días en cama por anginas, no era todavía el mejor. ¡Pero qué importaba! Sólo soñaba con poder subir al techo a apuntar satélites. Como un chamán señalando a la Luna.


Enlaces:

LU4AAO, Radio Club QRM Belgrano:
http://www.lu4aao.org.ar/

Sitio espejo:
http://www.amsat.org.ar/lu4aao/

martes, 22 de marzo de 2011

De dinosaurios y telegrafía

Un dia, en algún radioclub de alguna provincia argentina, los concurrentes discutían con efusividad acerca de que tan importante y útil es la telegrafía en nuestros días.

Ya saben, pocos temas generan tanto ruido en este ámbito. Quizás, sólo comparable con los debates que se arman cuando se hace algún comentario sobre las antenas EH,  "la R.O.E", el uso de balun o la puesta a tierra en la estación de radio.

Y en el fragor de las palabras uno logró hacerse oír y gritó:

- ¡Hay que abolir la telegrafía! ¡Eso es de la época de los dinosaurios!

Desde un rincón, un viejito que tomaba un mate ya lavado acotó:

- Y pensar que yo cada vez que le hecho nafta al auto le agradezco a los dinosaurios.

Y tomó la pava, cebó un mate y lo pasó al siguiente de la ruedita.

¿Una antena para VHF hecha con dos perchas?

Hace poco di con una nota de la revista QST de Abril de 2018 donde John Portune, W6NBC ( @w6nbc ) donde cuenta que con Ernie, W6DN y otro...